Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 52

—Ana, por favor… no te preocupes. —No estoy preocupada —miento. —No estamos seguros de que haya sido provocado —me dice afrontando directamente la razón de mi ansiedad. Me llevo la mano a la garganta por el miedo. Primero lo de Charlie Tango y ahora esto… ¿Qué será lo siguiente?