Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 427
Sin decir nada se gira y cruza el pasillo. Yo sigo su seductora estela una vez más.
—¿Necesita algo más? —me pregunta sin aliento mientras me pasa un mono azul. Está cohibida; sigue
mirando al suelo y se ha ruborizado. Dios, las cosas que me provoca…
—¿Cómo va el artículo? —le pregunto deseando que se relaje un poco.
Levanta la vista y me dedica una breve sonrisa relajada. Por fin.
—No estoy escribiéndolo yo, sino Katherine. La señorita Kavanagh, mi compañera de piso. Está muy
contenta. Es la responsable de la revista y se quedó destrozada por no haber podido hacerle la entrevista
personalmente.
Es la frase más larga que me ha dicho desde que nos conocimos y está hablando de otra persona, no de sí
misma. Interesante.
Antes de que pueda decir nada, ella añade:
—Lo único que le preocupa es que no tiene ninguna foto suya original.
La tenaz señorita Kavanagh quiere fotografías. Publicidad, ¿eh? Puedo hacerlo. Y eso me permitirá pasar
más tiempo con la deliciosa señorita Steele.
—¿Qué tipo de fotografías quiere?
Ella me mira un momento y después niega con la cabeza.
—Bueno, voy a estar por aquí. Quizá mañana… —Puedo quedarme en Portland. Trabajar desde un hotel.
Una habitación en el Heathman quizá. Necesitaré que venga Taylor y me traiga el ordenador y ropa. También
puede venir Elliot… A menos que esté por ahí tirán