Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 421

—Aquí tenemos un excelente programa de prácticas. —Joder. ¿Qué me ha poseído para decir eso? Estoy rompiendo la regla de oro: nunca, jamás, follarse al personal. Pero, Grey, no te vas a tirar a esta chica. Parece sorprendida y sus dientes vuelven a clavarse en el labio. ¿Por qué me resulta excitante eso? —Lo tendré en cuenta —murmura. Y después añade—: Aunque no creo que encajara aquí. ¿Y por qué no? ¿Qué le pasa a mi empresa? —¿Por qué lo dice? —le pregunto. —Es obvio, ¿no? —Para mí no. —Me confunde su respuesta. Está nerviosa de nuevo y estira el brazo para coger la grabadora. Oh, mierda, se va. Repaso mentalmente mi agenda para la tarde… No hay nada que no pueda esperar. —¿Le gustaría que le enseñara el edificio? —Seguro que es L: