Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 393
Ahora me besa la izquierda—. Despacio, nena. —Tira de mi labio inferior con los dientes—. Vayamos
despacio. —Enreda los dedos en mi pelo para mantenerme quieta mientras su lengua me invade la boca
buscando, saboreando, tranquilizándome… y a la vez llenándome de fuego. Oh, mi marido sabe besar…
Le acaricio la cara y mis dedos bajan hasta su barbilla, después por su garganta y por fin vuelvo a
dedicarme a los botones de su camisa, despacio esta vez, mientras él sigue besándome. Le abro lentamente la
camisa y le recorro con los dedos las clavículas siguiendo su contorno a través de su piel cálida y sedosa. Le
empujo suavemente hacia atrás para que quede tumbado debajo de mí. Me siento erguida y le miro,
consciente de que me estoy revolviendo contra su creciente erección. Mmm… Le rozo los labios con los míos
pero sigo hasta su mandíbula, y después desciendo por el cuello, sobre la nuez, hasta el pequeño hueco en la
base de la garganta. Mi guapísimo marido. Me inclino y trazo con la punta de los dedos el mismo &V6