Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Seite 388
explica pacientemente los procesos y nos da un plazo aproximado para todo. Espera que pueda estar acabada
para Navidad, aunque eso a Christian le parece muy optimista.
Madre mía… La Navidad con vistas al Sound. No puedo esperar. Noto una burbuja de entusiasmo en mi
interior. Veo imágenes de nosotros poniendo un enorme árbol mientras un niño con el pelo cobrizo nos mira
asombrado.
Elliot termina la visita en la cocina.
—Os voy a dejar para que echéis un vistazo por vuestra cuenta. Tened cuidado, que esto es una obra.
—Claro. Gracias, Elliot —susurra Christian cogiéndome la mano—. ¿Contenta? —me pregunta cuando su
hermano nos deja solos.
Yo estoy mirando el cascarón vacío que es esa habitación y preguntándome dónde voy a colgar los
cuadros de los pimientos que compramos en Francia.
—Mucho. Me encanta. ¿Y a ti?
—Lo mismo digo. —Sonríe.
—Bien. Estoy pensando en los cuadros de los pimientos que vamos a poner aquí.
Christian asiente.
—Quiero poner los retratos que te hizo José en esta casa. Tienes que pensar dónde vas a ponerlos también.
Me ruborizo.
—En algún sitio donde no tenga que verlos a menudo.
—No seas así. —Me mira frunciendo el ceño y me acaricia el labio inferior con el pulgar—. Son mis
cuadros favoritos. Me encanta el que tengo en el despacho.
—Y yo no tengo ni idea de por qué —murmuro y le doy un beso en la yema del pulgar.
—Hay cosas peores que pasarme el día mirando tu preciosa cara sonriente. ¿Tienes hambre? —me
pregunta.
—¿Hambre de qué? —susurro.
Sonríe y sus ojos se oscurecen. La esperanza y el deseo se desperezan en mis venas.
—De comida, señora Grey. —Y me da un beso breve en los labios.
Hago un mohín fingido y suspiro.
—Sí. Últimamente siempre tengo hambre.
—Podemos hacer un picnic los tres.
—¿Los tres? ¿Alguien se va a unir a nosotros?
Christian ladea la cabeza.
—Dentro de unos siete u ocho meses.
Oh… Bip. Le sonrío tontorronamente.
—He pensado que tal vez te apetecería comer fuera.
—¿En el prado? —le pregunto.
Asiente.
—Claro.
Sonrío.
—Este va a ser un lugar perfecto para criar una familia —murmura mientras me mira.