Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 368
—Sí me atreveré. —Está serio. Madre mía. Muy serio—. Y tengo el permiso de tu padrastro. —Sonríe
burlón. Está bromeando. ¿O no? Me lanzo contra él y él se gira, así que ambos caemos sobre la cama, yo
entre sus brazos. Cuando aterrizamos siento el dolor de las costillas