Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 301

Él me mira con la boca abierta y yo le empujo sobre la cama, me pongo rápidamente a horcajadas sobre su cuerpo y le agarro las manos a ambos lados de la cabeza. Me sonríe. —Bien, señora Grey, ahora que ya me tiene, ¿qué piensa hacer conmigo? Me inclino y le susurro al oído: —Te voy a follar con la boca. Cierra los ojos e inhala bruscamente mientras yo le rozo la mandíbula con los dientes. Christian está trabajando en el ordenador. La mañana es clara a esta hora tan temprana. Creo que está escribiendo un correo electrónico. —Buenos días —murmuro tímidamente desde el umbral. Se gira y me sonríe. —Señora Grey, se ha levantado pronto —dice tendiéndome los brazos. Yo cruzo la suite y me acurruco en su regazo. —Igual que tú. —Estaba trabajando. —Se mueve un poco y me da un beso en el pelo. —¿Qué pasa? —le pregunto, porque noto que algo no va bien. Suspira. —He recibido un correo del detective Clark. Quiere hablar contigo del cabrón de Hyde. —¿Ah, sí? —Me aparto un poco y miro a Christian. —Sí. Le he explicado que estás en Portland por ahora y que tendría que esperar, pero ha dicho que vendrá aquí a hablar contigo. —¿Va a venir? —Eso parece. —Christian se muestra perplejo. Frunzo el ceño. —¿Y qué es tan importante que no puede esperar? —Eso digo yo… —¿Cuándo va a venir? —Hoy. Tengo que contestarle. —No tengo nada que esconder, pero me pregunto qué querrá saber… —Lo descubriremos cuando llegue. Yo también estoy intrigado. —Christian vuelve a moverse—. Subirán el desayuno pronto. Vamos a comer algo y después a ver a tu padre. Asiento. —Puedes quedarte aquí si quieres. Veo que estás ocupado. Él frunce el ceño. —No, quiero ir contigo. —Bien. —Le sonrío, le rodeo el cuello con los brazos y le doy un beso.