Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 262
sobre la cama, apenas consciente. Christian me acaricia el culo suavemente. Está tumbado de lado junto a mí,
apoyado en un codo.
—Mmm.
—¿Eso es un sí?
—Mmm. —Le sonrío.
Él sonríe y me da otro beso. Yo de mala gana me giro para poder mirarle.
—¿Y bien? —insiste.
—Sí. Esto se incluye en la lista. Pero es una lista larga.
Su cara casi queda partida en dos por su enorme sonrisa y se inclina para darme un beso suave.
—Perfecto. ¿Y si cenamos algo? —Le brillan los ojos por el amor y la diversión.
Asiento. Estoy famélica. Estiro la mano para tirarle cariñosamente del vello del pecho.
—Quiero decirte algo —le susurro.
—¿Qué?
—No te enfades.
—¿Qué pasa, Ana?
—Te importa.
Abre mucho los ojos y desaparece el destello de buen humor.
—Quiero que admitas que te importa. Porque al Christian que yo conozco y al que quiero le importaría.
Se pone tenso y sus ojos no abandonan los míos. Yo puedo ver la lucha interna que se está produciendo,
como si estuviera a punto de emitir el juicio de Salomón. Él abre la boca para decir algo y después la vuelve a
cerrar. Una emoción fugaz cruza su cara… Dolor quizá.
Dilo, le animo mentalmente.
—Sí. Sí me importa. ¿Contenta? —dice y su voz es apenas un susurro.
Oh, menos mal. Es un alivio.
—Sí. Mucho.
Frunce el ceño.
—No me puedo creer que esté hablando contigo de esto ahora, aquí, en nuestra cama…
Le pongo el dedo sobre los labios.
—No estamos hablando de eso. Vamos a comer. Tengo hambre.
Suspira y niega con la cabeza.
—Me cautiva y me desconcierta a la vez, señora Grey.
—Eso está bien. —Me incorporo y le doy un beso.
De: Anastasia Grey
Fecha: 9 de septiembre de 2011 09:33
Para: Christian Grey
Asunto: La lista
Lo de ayer tiene que encabezar la lista definitivamente.
:D