Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 249

16 le diga que se vaya? Q uieres queno. ¿Dónde está? —me pregunta Hannah, alarmada por la cara que he puesto. —Eh, —En recepción. Y no ha venido sola. La acompaña otra mujer joven. ¡Oh! —Y la señorita Prescott quiere hablar contigo —añade Hannah. —Dile que pase. Hannah se aparta y Prescott entra en el despacho. Se nota que viene con una misión, porque destila eficiencia profesional. —Dame un momento, Hannah. Prescott, siéntate por favor. Hannah cierra la puerta y nos deja solas a Prescott y a mí. —Señora Grey, Leila Williams está en la lista de visitas potencialmente peligrosas. —¿Qué? —¿Tengo una lista de visitas potencialmente peligrosas? —Es una lista de vigilancia, señora. Taylor y Welch fueron muy categóricos sobre que ella no debe tener ningún contacto con usted. Frunzo el ceño sin comprender. —¿Es peligrosa? —No sabría decirle, señora. —¿Y cómo sabes que está aquí? Prescott traga saliva y durante un momento se la ve incómoda. —Estaba haciendo una pausa para ir al baño cuando ella entró y habló directamente con Claire, luego Claire llamó a Hannah. —Oh, ya veo. —Me doy cuenta de que incluso Prescott necesita ir a hacer pis y me río un poco—. Qué mala pata. —Sí, señora. —Prescott me dedica una sonrisa avergonzada y es la primera vez que la veo bajar un poco la guardia. Tiene una sonrisa muy bonita—. Tengo que volver a hablar con Claire sobre el protocolo —dice con tono cansado. —Claro. ¿Taylor sabe que ella está aquí? —Cruzo los dedos inconscientemente, deseando que no se lo haya dicho a Christian. —Le he dejado un mensaje de voz. Oh. —Entonces tengo poco tiempo. Me gustaría saber qué quiere. Prescott se me queda mirando un momento. —Debo recomendarle que lo no haga, señora. —Habrá venido hasta aquí a verme por algo.