Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 223
hasta ponerme escarlata y recuerdo su anterior demostración de los inconvenientes de la breve longitud de mi
vestido.
Mia es la primera que se levanta para abrazar a Kate y a Elliot y después todos vamos felicitando por
turnos a la feliz pareja. Yo le doy a Kate un abrazo bien fuerte.
—¿Ves? Solo estaba preocupado porque iba a hacerte la proposición —le digo en un susurro.
—Oh, Ana… —dice medio riendo, medio llorando.
—Kate, me alegro mucho por ti. Felicidades.
Christian está detrás de mí. Le estrecha la mano a Elliot y después, para sorpresa de Elliot y también mía, lo
atrae hacia él para darle un abrazo. Apenas consigo oír lo que le dice entre el ruido circundante.
—Enhorabuena, Lelliot —murmura.
Elliot no dice nada, por una vez sin palabras; solo le devuelve cariñosamente el abrazo a su hermano.
¿Lelliot?
—Gracias, Christian —dice Elliot con la voz quebrada.
Christian le da a Kate un breve y un poco incómodo abrazo manteniendo las distancias dentro de lo
posible. Sé que Christian en el mejor de los casos solo soporta a Kate y la mayor parte del tiempo
simplemente le es indiferente, así que esto es un pequeño progreso. Al soltarla le dice en un susurro que solo
podemos oír ella y yo:
—Espero que seas tan feliz en tu matrimonio como yo lo soy en el mío.
—Gracias, Christian. Yo también lo espero —le responde agradecida.
Ya ha vuelto el camarero con el champán, que abre con una floritura.
Christian levanta su copa.
—Por Kate y mi querido hermano Elliot. Enhorabuena a los dos.
Todos le damos un sorbo. Bueno, yo vacío mi copa de un trago. Mmm, el Cristal sabe muy bien y me
acuerdo de la primera vez que lo tomé, en el club de Christian, y de nuestra excitante bajada en el ascensor
hasta la primera planta.
Christian me mira con el ceño fruncido.
—¿En qué estás pensando? —me susurra.
—En la primera vez que bebí este champán.
Su ceño se vuelve inquisitivo.
—Estábamos en tu club —le recuerdo.
Sonríe.
—Oh, sí. Ya me acuerdo —dice y me guiña un ojo.
—¿Ya habéis elegido fecha, Elliot? —pregunta Mia.
Elliot lanza a su hermana una mirada exasperada.
—Se lo acabo de pedir a Kate, así que no hemos tenido tiempo de hablar de eso todavía…
—Oh, que sea una boda en Navidad. Eso sería muy romántico y así nunca se te olvidaría vuestro
aniversario —sugiere Mia juntando las manos.
—Tendré en cuenta tu consejo —dice Elliot sonriendo burlonamente.
—Después del champán, ¿podemos ir de fiesta? —pregunta Mia volviéndose hacia Christian y