Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 206
13
el Sardy
a
Stephan detiene el avión
poco
A terrizamosdesuavemente enprincipal yField laslas 12.25, hora local. monovolumen Volkswagenungrande
apartado
la terminal
por
ventanillas veo un
esperándonos.
—Muy buen aterrizaje. —Christian sonríe y le estrecha la mano a Stephan mientras los demás nos
preparamos para salir del jet.
—Todo tiene que ver con la altitud de densidad, señor —le explica Stephan sonriéndole también—. Mi
compañera Beighley es muy buena con las matemáticas.
Christian le sonríe a la primera oficial de Stephan.
—Has dado en el clavo, Beighley. Un aterrizaje muy suave.
—Gracias, señor. —Ella sonríe orgullosa.
—Disfruten del fin de semana, señor y señora Grey. Les veremos mañana. —Stephan se aparta para que
podamos desembarcar y Christian me coge la mano y me ayuda a bajar por la escalerilla del avión hasta
donde ya está Taylor esperándonos junto al vehículo.
—¿Un monovolumen? —le pregunta Christian sorprendido cuando Taylor desliza la puerta para abrirla.
Taylor le mira con una sonrisa tensa y arrepentida y se encoge un poco de hombros.
—Cosas del último minuto, lo sé —se responde a sí mismo Christian, conforme.
Taylor vuelve al avión para sacar nuestro equipaje.
—¿Quieres que nos metamos mano en la parte de atrás del monovolumen? —me pregunta Christian con
un brillo travieso en los ojos.
Suelto una risita. ¿Quién es este hombre y qué ha hecho con el señor No Puedo Estar Más Furioso de los
últimos dos días?
—Vamos, pareja. Adentro —dice Mia desde detrás de nosotros. Se nota que está impaciente. Subimos, nos
dirigimos como podemos al asiento doble de la parte de atrás y nos sentamos. Me acurruco contra Christian y
él me rodea con el brazo y lo apoya en el respaldo del asiento detrás de mí.
—¿Cómoda? —me pregunta mientras Ethan y Mia se sientan delante.
—Sí —le digo con una sonrisa y él me da un beso en la frente. Por alguna razón que no logro entender, me
siento tímida con él hoy. ¿Por qué será? ¿Por lo de anoche? ¿Porque estamos con más gente? No consigo
comprenderlo.
Elliot y Kate llegan los últimos, cuando Taylor ya ha abierto el maletero para cargar las maletas. Cinco
minutos después ya estamos en camino.
Miro por la ventanilla. Los árboles todavía están verdes, pero se nota que el otoño se acerca porque aquí y
allá las puntas de las hojas han empezado a adquirir un tono dorado. El cielo es azul claro y cristalino, aunque
se ven nubes oscuras que se acercan por el oeste. En la distancia y rodeándonos se ven las Rocosas, con su
pico más alto justo delante de nosotros. Las montañas están frondosas y verdes y las cumbres cubiertas de