Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 180
—Muchas cosas —digo mientras dejo que me lleve hasta el sofá.
—Siéntate —me ordena. Hay cosas que no cambian, me digo, pero hago lo que me pide. Christian se
sienta a mi lado, se inclina hacia delante y apoya la cabeza en las manos.
Oh, no. ¿Esto es demasiado duro para él? Pero entonces se incorpora, se pasa las dos manos por el pelo y
se vuelve hacia mí expectante y aceptando su destino.
—Pregunta —m RF