Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 170
amablemente sabiendo que ha tenido que soportar a un Christian enfadado y frustrado en su regreso a Seattle
antes de lo previsto.
—¿Qué tal el vuelo? —me atrevo a preguntar.
—Largo, señora Grey. —Su brevedad dice mucho—. ¿Puedo preguntarle cómo está? —añade en un tono
más suave.
—Estoy bien.
Asiente.
—Discúlpeme —dice, y se encamina al estudio de Christian. Mmm… A Taylor le deja entrar y a mí no.
—Aquí tiene. —La señora Jones me coloca delante el desayuno. Acabo de quedarme sin apetito, pero me
lo como para no ofenderla.
Para cuando termino lo que he podido comer de mi desayuno, Christian todavía no ha salido del estudio.
¿Me está evitando?
—Gracias, señora Jones —le digo bajándome del taburete y dirigiéndome al baño para lavarme los dientes.
Me los cepillo y recuerdo la discusión con Christian por los votos matrimoniales. También entonces se
refugió en su estudio. ¿Es eso lo que le pasa? ¿Está enfurruñado? Me estremezco al recordar la pesadilla que
tuvo después. ¿Va a volver a ocurrir eso? Tenemos que hablar. Quiero saber lo que sea que pasa con Jack y
por qué ha aumentado la seguridad de todos los Grey; todos los detalles que me ha estado ocultando a mí,
pero que Kate sí sabía. Obviamente Elliot sí le cuenta las cosas.
Miro el reloj. Las nueve menos diez… Voy a llegar tarde al trabajo. Acabo de cepillarme los dientes, me
doy brillo en los labios, cojo la chaqueta negra fina y me encamino al salón. Me alivia ver que Christian está
allí desayunando.
—¿Vas a ir? —me dice al verme.
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