Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 160
vello y Sawyer me agarra del brazo y tira de mí de vuelta al ascensor.
—Quédese aquí —dice entre dientes y saca un arma. Entra en el vestíbulo y desaparece de mi campo de
visión.
Yo me pego contra la pared del fondo del ascensor.
—¡Luke! —oigo llamar a Ryan desde alguna parte del salón—. ¡Código azul!
¿Código azul?
—¿Tienes al sujeto? —le responde Sawyer—. ¡Dios mío!
Me pego aún más contra la pared. ¿Qué está pasando? La adrenalina me empieza a correr por el cuerpo y
tengo el corazón en la garganta. Oigo hablar en voz baja y un momento después Sawyer vuelve a aparecer en
el vestíbulo y pisa un charco de agua. Ha guardado el arma en su pistolera.
—Ya puede entrar, señora Grey —me dice con tranquilidad.
—¿Qué ha pasado, Luke? —Mi voz no es más que un susurro.
—Hemos tenido visita. —Me coge por el codo y yo me alegro del apoyo que me proporciona, porque las
piernas se me han convertido en gelatina. Cruzo con él las puertas dobles abiertas.
Ryan está de pie en la entrada del salón. Tiene un corte encima del ojo que está sangrando y otro en la
boca. Parece que ha pasado un mal rato y tiene la ropa desaliñada. Pero lo que más me sorprende es ver a
Jack Hyde tirado a sus pies.