Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 144
—Todo esto es demasiado nuevo todavía —dice en voz baja y ronca.
Joder. Solo era una idea. Soy consciente de que él está avanzando bastante, pero todavía le queda mucho.
Oh, Cincuenta, Cincuenta, Cincuenta… La ansiedad me atenaza el corazón. Me inclino y él se queda
petrificado, pero yo le doy un beso en la comisura de la boca.
—Christian, no te he entendido bien. No te preocupes por eso. No lo pienses, por favor. —Le doy un beso
más apasionado. Él cierra los ojos, gruñe y responde a mi beso. Después me empuja contra el colchón y me
agarra la barbilla con las manos. Y en unos momentos los dos estamos perdidos… Perdidos el uno en el otro
una vez más.