Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 140
salgo corriendo para volver con Christian, con la mente trabajando a mil por hora: Taylor y la señora Jones…
El revólver…
En la entrada del salón me topo con Taylor.
—Perdón, señora Grey. —Se sonroja al ver lo que llevo puesto.
—Oh, Taylor, hola… Le voy a cortar el pelo a Christian —le digo avergonzada.
Taylor está pasando tanta vergüenza como yo. Abre la boca para decir algo, pero vuelve a cerrarla y se
aparta.
—Después de usted, señora —dice formalmente.
Creo que estoy del color de mi antiguo Audi, el que Christian les compraba a todas sus sumisas. Esta
situación no podría ser más embarazosa…
—Gracias —murmuro y me apresuro por el pasillo. Mierda. ¿No me voy a acostumbrar nunca al hecho de
que no estamos solos? Corro al baño.
—¿Qué pasa? —Christian está de pie delante del espejo con mis zapatos en la mano. Toda la ropa que
estaba tirada en el suelo ahora está colocada ordenadamente al lado del lavabo.
—Me acabo de encontrar con Taylor.
—Oh. —Christian frunce el ceño—. ¿Así vestida?
Oh, mierda.
—No ha sido culpa de Taylor.
El ceño de Christian se hace más profundo.
—No, pero aun así…
—Estoy vestida.
—Muy poco vestida.
—No sé a quién le ha dado más vergüenza, si a él o a mí. —Intento la técnica de la distracción—. ¿Tú
sab :