Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 108

Él ríe. —La próxima vez. —Me da un beso en el pelo. Levanto la cabeza y miro la pantalla, donde ahora aparecen los créditos finales de Expediente X. Christian coge el mando y vuelve a encender el sonido. —¿Te gustaba esa serie? —le pregunto. —Sí, cuando era pequeño. Oh… Christian de pequeño: kickboxing, Expediente X y nada de contacto físico. —¿Y a ti? —me pregunta. —Es anterior a mi época. —Eres tan joven… —dice Christian sonriendo con cariño—. Me gusta esto de meternos mano en el sofá, señora Grey. —A mí también, señor Grey. —Le beso en el pecho y vemos en silencio el final de Expediente X y la irrupción de los anuncios—. Han sido tres semanas perfectas, Christian. A pesar de las persecuciones, los incendios y los ex jefes psicópatas, ha sido como estar en nuestra propia burbuja privada —le digo con aire soñador. —Mmm… —Christian ronronea desde el fondo de la garganta—. No sé si estoy preparado para compartirte con el resto del mundo. —Mañana vuelta a la realidad —le digo intentando mantener a raya la melancolía de mi voz. Christian suspira y se pasa la mano por el pelo. —Hay que aumentar la seguridad… —Le pongo un dedo sobre los labios. No quiero volver a oír esa canción. —Lo sé. Y seré buena. Lo prometo. —Lo que me recuerda… Me muevo y me incorporo sobre un codo para verle mejor—. ¿Por qué le estabas gritando a Sawyer? Se pone tenso inmediatamente. Oh, mierda. —Porque nos han seguido. —Eso no es culpa de Sawyer. Me mira fijamente. —No deben permitir que haya tanta distancia entre ellos y nosotros. Y lo saben. Me sonrojo sintiéndome culpable y vuelvo a descansar sobre su pecho. Ha sido culpa mía. Yo quería librarme de ellos. —Eso no es… —¡Basta! —me corta de repente Christian—. Esto está fuera de toda discusión, Anastasia. Es un hecho, y así seguro que no permiten que se vuelva a repetir. ¡Anastasia! Cuando me meto en problemas soy Anastasia, igual que cuando estaba en casa con mi madre. —Vale —accedo para aplacarle. No quiero pelear—. ¿Consigu