Si estaría a mi lado,
Con su tierna mirada,
Dándome consejos y gritos por algo que no le gusta
Ella, la que hace falta en mis días,
A la que mi corazón la siente cada día,
La que, si estoy dormida,
Se acerca y me cubre con una mantilla,
Ella que, increíble, tiene
Una fuerza admirable.
Estricta, sensible,
Muestra el carácter duro,
Amables gestos de solidaridad,
Brazos fuertes,
Cabellos recogidos,
Y ojos que denuncian cansancio
¡Por tenerla aquí
Por abrazarla,
Por gozar de su compañía, diera la vida!
Mientras tanto, veo las calles que se alejan,
Luego pienso en las amistades
En las copas de cerveza, de vino, de whisky,
Bebidas que los ánimos levantan,
Que ponen al corazón alegre,
Que hace a la boca hablar,
Y a las inspiradas como yo, a las manos escribir flamantes
composiciones.
Lima es achispada,
Cuando vas a sus playas,
Ves un hermoso paisaje,
Ves a las aves volar,
A los niños jugar.
Lima es bulliciosa,
Porque todos los días, caminas entre una multitud de per-
sonas,
Y entre el estrés de tu cuerpo,
El cigarro y la cerveza en tu mochila.
Tristeza familiar,
¡Cómo estarían en mis brazos mis padres, hermanas y so-
brinos,
Dándome con sus sonrisas, alegría; con sus manos, cálidos
abrazos;
Y con su corazón, sabias palabras!
En mi cuarto la cristalina lámpara,
Reproduciendo todo aquello que metí.
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