Te he visto nacer de la tierra y en quimeras me has hecho el amor en ella, cicatrices de besos y movimientos, cicatrices que articulan hoy nuestros cuerpos, cicatrices regadas de fuego guardadas una a una en un lienzo, tu lienzo.
II
¿ Qué son los sueños? Interminables paradigmas, cosmos descubiertos, la realidad tal vez más deseada del alma. He soñado este momento innumerables veces, que ya no puedo distinguir lo real de lo irreal.
Permíteme ser subjetiva, permíteme juzgar … sea pues la única manera de no soñar … soñar.
Quiero construir infinitos cielos, quiero poder llevar la adecuada armonía de tu respiración y la mía y ser libres hasta que dios nos lo permita.
He empezado escribiendo mi destino, luchando día a día contra el tiempo, pintando ideales, cantando realidades. El querer es poder y he dispuesto mi cuerpo para ello y en tres rápidos años, florestos para mi bebé, he combatido imperiosamente lejos de mi patria, de mi hogar y de ti.
Y he aquí con el cuerpo mozo y el alma en la génesis de su ideal; con la dicha plena de haber forjado un camino con las arraigadas raíces de mi sangre.
Y así con la fortaleza suficiente y la suerte de tu mirada, poéticamente han sido las mañanas, mis pasos, mi pronta vida. Suena un despertar guerrero, bombeando enérgicamente mis pasos y hay que dar arte y hay que ser arte; morir nunca basta, se tiene que dar más ¡ Se tiene que dar más!
Con simples palabras imagino esta fría madrugada. Si mis sueños encadenan los tuyos, si después de tanto años estoy lista para emprender mi vuelo ¿ vienes conmigo?
III
Prometo cuidarte y ofrendar mis estrellas a tu cielo, prometo ser la brisa de tu enérgico mar y en cada compás ser el tiempo, ser el ritmo armónico del sublime canto de nuestro andar.
Prometo callar en tu silencio y reír en tu alegría.
Abrigar tu aliento en la calma y ser tu espada en la lucha, prometo vivir en la paciencia de los años y verte partir cuando lo decidas.
Prometo escuchar tus soberbios vuelos y acariciar tus plumas en mis versos conocer el mundo para luego hacer el nuestro y hacer de tu imagen, insignia al caminar.
Prometo cumplir estos versos y decírtelos al alba y acariciar tu alma con sublimes besos amándote hasta el ocaso, hasta la bruna de nuestro andar.
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