carácter falaz de una premisa no necesariamente hace falaz también su
conclusión.
Existe un número finito de falacias lógicas, no siempre fáciles de identificar, por lo
que a menudo requieren de formación y agudeza para ser detectadas.
7. El público
En algunos debates públicos se permite al público asistente, una vez expuestas
las dos tendencias argumentativas encontradas, hacer a uno y otro bando las
preguntas que considere necesarias. De esta manera, la participación del público
puede torcer el destino del debate o incluso añadir argumentos en los que no se
había pensado. Este tiempo de consulta popular suele estar muy bien controlado
por el moderador.
8. Debate político
Uno de los eventos de debate más conocidos de la época moderna es el político,
que a menudo toma lugar durante las campañas electorales. Dos o más
candidatos, disputándose las simpatías del público (televidente, radial, etc.),
exponen sus distintas argumentaciones respecto a un listado de temas de interés
público.
De hecho, la mayoría de los parlamentos democráticos operan en base a una
agenda de debate y promulgación de nuevas leyes.