Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Page 739

651 II Crónicas 1. 14 –2. 10 Salomón a Jerusalén, y reinó sobre Israel. Y juntó Salomón 14 carros y gente de a caballo; y tuvo mil cuatrocientos carros y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros y con el rey en Jerusalén. Y acumuló el rey plata y oro en 15 Jerusalén como piedras, y cedro como cabrahigos de la Sefe- la en abundancia. Y los mercaderes del rey compraban por 16 contrato caballos y lienzos finos de Egipto para Salomón. Y 17 subían y compraban en Egipto un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento cincuenta; y así compraban por medio de ellos para todos los reyes de los heteos, y para los reyes de Siria. Determinó, pues, Salomón edificar casa al nombre de Je- 2 hová, y casa para su reino. Y designó Salomón setenta mil 2 hombres que llevasen cargas, y ochenta mil hombres que cor- tasen en los montes, y tres mil seiscientos que los vigilasen. Y envió a decir Salomón a Hiram rey de Tiro: Haz conmi- 3 go como hiciste con David mi padre, enviándole cedros para que edificara para sí casa en que morase. He aquí, yo tengo 4 que edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, para consa- grársela, para quemar incienso aromático delante de él, y para la colocación continua de los panes de la proposición, y para holocaustos a mañana y tarde, en los días de reposo, nuevas lunas, y festividades de Jehová nuestro Dios; lo cual ha de ser perpetuo en Israel. Y la casa que tengo que edificar, ha 5 de ser grande; porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses. Mas ¿quién será capaz de edificarle casa, siendo 6 que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo? ¿Quién, pues, soy yo, para que le edifique casa, sino tan sólo para quemar incienso delante de él? Envíame, pues, ahora un 7 hombre hábil que sepa trabajar en oro, en plata, en bronce, en hierro, en púrpura, en grana y en azul, y que sepa esculpir con los maestros que están conmigo en Judá y en Jerusalén, los cuales dispuso mi padre. Envíame también madera del Líba- 8 no: cedro, ciprés y sándalo; porque yo sé que tus siervos saben cortar madera en el Líbano; y he aquí, mis siervos irán con los tuyos, para que me preparen mucha madera, porque la casa 9 que tengo que edificar ha de ser grande y portentosa. Y he 10 aquí, para los trabajadores tus siervos, cortadores de madera,