segundo libro de
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S
crónicas
alomón hijo de David fue afirmado en su reino, y Je-
hová su Dios estaba con él, y lo engrandeció sobre-
manera. Y convocó Salomón a todo Israel, a jefes de
millares y de centenas, a jueces, y a todos los prínci-
pes de todo Israel, jefes de familias. Y fue Salomón, y con él
toda esta asamblea, al lugar alto que había en Gabaón; porque
allí estaba el tabernáculo de reunión de Dios, que Moisés siervo
de Jehová había hecho en el desierto. Pero David había traído
el arca de Dios de Quiriat-jearim al lugar que él le había pre-
parado; porque él le había levantado una tienda en Jerusalén.
Asimismo el altar de bronce que había hecho Bezaleel hijo de
Uri, hijo de Hur, estaba allí delante del tabernáculo de Jehová,
al cual fue a consultar Salomón con aquella asamblea. Subió,
pues, Salomón allá delante de Jehová, al altar de bronce que
estaba en el tabernáculo de reunión, y ofreció sobre él mil ho-
locaustos. Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo:
Pídeme lo que quieras que yo te dé. Y Salomón dijo a Dios:
Tú has tenido con David mi padre gran misericordia, y a mí me
has puesto por rey en lugar suyo. Confírmese pues, ahora, oh
Jehová Dios, tu palabra dada a David mi padre; porque tú me
has puesto por rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de
la tierra. Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme
delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu
pueblo tan grande? Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo
esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni
la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino
que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi
pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia
te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como
nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán
los que vengan después de ti. Y desde el lugar alto que es-
taba en Gabaón, delante del tabernáculo de reunión, volvió