Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Seite 542

27. 12 –28. 14 I Samuel 454 David. Y ésta fue su costumbre todo el tiempo que moró en 12 la tierra de los filisteos. Y Aquis creía a David, y decía: Él se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo. 28 Aconteció en aquellos días, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Ten entendido que has de salir conmigo a campaña, tú y tus hom- 2 bres. Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te consti- 3 tuiré guarda de mi persona durante toda mi vida. Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había arrojado de la 4 tierra a los encantadores y adivinos. Se juntaron, pues, los fi- listeos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo 5 Israel, y acamparon en Gilboa. Y cuando vio Saúl el campa- mento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en 6 gran manera. Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le 7 respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. En- tonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una 8 mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. Y se dis- frazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a 9 quien yo te dijere. Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para 10 hacerme morir? Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: 11 Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme 12 venir a Samuel. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en al- 13 ta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses 14 que suben de la tierra. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro