Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Page 541

453 I Samuel 26. 22 –27. 11 preciosa hoy a tus ojos. He aquí yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera. Y David respondió y dijo: He aquí la 22 lanza del rey; pase acá uno de los criados y tómela. Y Jehová 23 pague a cada uno su justicia y su lealtad; pues Jehová te ha- bía entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehová. Y he aquí, como tu vida 24 ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así sea mi vida a los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción. Y Saúl dijo a 25 David: Bendito eres tú, hijo mío David; sin duda emprenderás tú cosas grandes, y prevalecerás. Entonces David se fue por su camino, y Saúl se volvió a su lugar. Dijo luego David en su corazón: Al fin seré muerto algún 27 día por la mano de Saúl; nada, por tanto, me será mejor que fugarme a la tierra de los filisteos, para que Saúl no se ocupe de mí, y no me ande buscando más por todo el territorio de Israel; y así escaparé de su mano. Se levantó, pues, David, y 2 con los seiscientos hombres que tenía consigo se pasó a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat. Y moró David con Aquis en Gat, 3 él y sus hombres, cada uno con su familia; David con sus dos mujeres, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Na- bal el de Carmel. Y vino a Saúl la nueva de que David había 4 huido a Gat, y no lo buscó más. Y David dijo a Aquis: Si he 5 hallado gracia ante tus ojos, séame dado lugar en alguna de las aldeas para que habite allí; pues ¿por qué ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real? Y Aquis le dio aquel día a 6 Siclag, por lo cual Siclag vino a ser de los reyes de Judá hasta hoy. Fue el número de los días que David habitó en la tierra 7 de los filisteos, un año y cuatro meses. Y subía David con sus 8 hombres, y hacían incursiones contra los gesuritas, los gezritas y los amalecitas; porque éstos habitaban de largo tiempo la tierra, desde como quien va a Shur hasta la tierra de Egipto. Y asolaba David el país, y no dejaba con vida hombre ni mu- 9 jer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis. Y decía Aquis: ¿Dónde habéis 10 merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos. Ni hom- 11 bre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo