Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Page 398

28. 63 –29. 10 Deuteronomio 310 no obedecisteis a la voz de Jehová tu Dios. Así como Jeho- vá se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella. 64 Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extre- mo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra. 65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, 66 y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso 67 de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida. Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tar- de dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán 68 tus ojos. Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre. 29 Éstas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moi- sés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, 2 además del pacto que concertó con ellos en Horeb. Moisés, pues, llamó a todo Israel, y les dijo: Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto a Faraón y a todos sus siervos, y a toda su tierra, 3 las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las señales y las 4 grandes maravillas. Pero hasta hoy Jehová no os ha dado co- 5 razón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír. Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha 6 envejecido sobre vuestro pie. No habéis comido pan, ni bebis- teis vino ni sidra; para que supierais que yo soy Jehová vuestro 7 Dios. Y llegasteis a este lugar, y salieron Sehón rey de Hesbón y Og rey de Basán delante de nosotros para pelear, y los derro- 8 tamos; y tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubén 9 y a Gad y a la media tribu de Manasés. Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que 10 prosperéis en todo lo que hiciereis. Vosotros todos estáis hoy 63