pero su imagen se desvaneció. Escuchaba voces muy lejanas, pero apenas podía distinguir de dónde procedían.
Recuerdo que ví una luz que parecía un sol resplandeciente y me dirigí hacia ella. Su resplandor no me dejaba ver cómo era el caminio por el que andaba. Entonces sentí que alguien me cogía de la mano para evitar que continuara mi camino hacia la luz. En ese momento, todo se volvió otra vez oscuro, escuché a mi madre llorando emocionada porque su hijo que llevaba varios días muy enfermo, había despertado del coma.
Al abrir los ojos, me di cuenta de que me encontraba en un hospital y parecía que había pasado bastante tiempo allí.
Ahora comprendo que lo que parecía real, no lo era. Había creído estar despierto en aquella extraña habitación, pero en realidad, mi cuerpo había estado desvanecido en aquella cama. Creo que aquellos animales extraños eran un reflejo de mi miedo a morir y aquella luz que ví quizá fuera el cielo. Pero todavía desconozco quién me cogió de la mano y me dio fuerzas para volver a vivir. Es algo que siempre me preguntaré.
Toñi León
Una oportunidad
Una tarde exrremadamente calurosa de principios de julio, un joven salió de la reducida habitación que tenía alquilada en la callejuela de S. y, con paso lento e indeciso, se dirigió al puente K. Había tenido suerte de no encontrarse con su patrona en la escalera. Su cuartucho se hallaba bajo el tejado de un gran edificio de cinco pisos y, más que una habitación , parecía una alacena. En cuanto a la patrona, que le había alquilado el cuarto con servicio y pensión, ocupaba un departamento del piso de abajo; de modo que nuestro joven, cada vez que salía, se veía obligado a pasar por delante de la puerta de la cocina, que daba a la escalera y estaba casi siempre abierta de par en par. En esos momentos experimentaba invaria-blemente una sensación ingrata de vago temor, que le humillaba y daba a su semblante una expresión sombría. Debía una cantidad considerable a la patrona y por eso temía enocntrarse con ella.
El joven había perdido su trabajo de ayudante de cocina en un pequeño restaurante cerca de donde vivía, ahora estaba buscando trabajo desesperadamente, no le importaba en qué, solo quería conseguir dinero para poder pagarle a su patrona la deuda antes de que se casara de esperar y lo echa