Leyendo en el IES Virgen de Valme March, 2015 | страница 9

Por medio de este personaje, Goethe, introduce la visión del suicidio que tenía la sociedad de la época, al tiempo que hace una crítica a la equivocada idea que tenían sobre este tema. Werther reprocha a los denominados “hombres de juicio” que, a pesar de tener su razón y lógica en tan alta estima, no se molestan en indagar cuáles son los motivos que empujan a los suicidas a quitarse la vida y cuán dura es la situación que sufren para actuar así, los juzgan sin más, sin conocer siquiera su situación.

A través de una charla que mantienen Albert y Werther, se enfrentan ambas posturas, y muestra los argumentos de uno y de otro para situarse a favor o contra este acto, dejándole al lector la libertad de decidir por cuál de ellas optar; eso sí, desde la subjetividad del pensamiento Romántico.

A lo largo de toda la obra Werther hace referencia en numerosas ocasiones a su deseo de quitarse la vida, un deseo ligado siempre a un momento de angustia y tristeza por su amor no correspondido hacia Charlotte. Sin embargo cuando se decide a llevar esta acción a cabo, el hecho que le impulsa a hacerlo no es el rechazo de Lotte, pues esta corresponde sus sentimiento al aceptar el beso que él le da, sino porque después ella se arrepiente de haberlo hecho. Él se da cuenta de que aunque ella pueda compartir sus sentimientos su matrimonio con Albert está por encima de estos, lo que hace imposible que ambos puedan estar juntos.

Él termina suicidándose movido por la desesperación, el dolor y la agonía de saber que nunca podrá estar con ella. La tortura que supondría para él continuar viviendo teniéndola siempre en su mente sin poder tener su amor supera cualquier motivo que pueda incitarlo a vivir y lo empuja al abismo.