Leyendo en el IES Virgen de Valme March, 2015 | Page 29

palabras, pero al bajar del avión todo se me había olvidado y lo único que pasaba por mi mente era: "Estoy aquí sin mi madre, sin mi familia y sin amigos. No sé decir una palabra y desconozco donde estoy" Por un momento un tembleque de miedo me invadió el cuerpo, pero pronto se me quitó delante de un buen desayuno con churros.

Al principio todo me resultaba extraño: los churros, desyunar tostadas, comer tan poca pasta, las pizzas tan cargadas de ingredientes, dar dos besos a alguien a quien te acababan de presentar, los precios tan baratos ... y en especial la palabra "quillo".

Durante las primeras semanas estaba traumatizada, lloraba mucho y me di cuenta de que era muy faldera y echaba de menos a mi madre. Pero con el tiempo empecé a descubrir Sevilla, sus colores, sus aromas, el río...

Esta situación era nueva para mí, cada día, igual que un bebé, aprendía algo nuevo. Aún recuerdo mi forma de hablar, parecía un indio, aunque algo de esto todavía me queda, aunque estoy intentando escribir este artículo.

Ya han pasado dos años y mi vida ha cambiado, he madurado y crecido como persona, pero aún me conmuevo al recordar el momento de mi llegada. Para muchos de vosostros os puede resultar una tontería, porque os encontráis en vuestra casa rodeados de vuestra familia, pero cuando abandonas tu casa, tu país, tu vida comienza de cero y aprecias aquello que has dejado y que antes no valorabas (familia, amigos, costumbres...)

De mis primeros tiempos en Sevilla guardo muchas anécdotas, algunas más divertidas que otras. Como por ejemplo, la primera vez que escuché hablar de la feria que en mi lengua significa un lugar en el que se presenta un producto (feria de artesanía, de ganado...)Nunca puede imaginar una feria como una fiesta llena de colorido, música y diversión. Cuando me prestaron un traje de flamenca por primera vez, estaba