Leyendo en el IES Virgen de Valme March, 2015 | Page 27

Hasta que se apaguen las estrellas, de Andrea Jeftanovic. Una hija va a visitar a su padre al Hogar de ancianos. Tiene párkinson, diabetes y un tumor terminal en el riñón. Está enamorado de una mujer de ochenta años, Olguita. Su hija quiere llevarlo a un hermoso valle en el que se contemplan las estrellas (será su último viaje con él). Se arregla para ese viaje.

"En el asiento del copiloto una caja de perfume llena de hierba. Mi padre la tomó, la abrió, olió con una profunda aspiración y sonrió. Yo miré la caja, y entendí que luego traería las cenizas.

Escóndela debajo del asiento, nos pueden parar los pacos.

Mi padre y yo en el auto rumbeando hacia el Norte, en el primer peaje preguntó:

¿Por cuánto tiempo nos vamos de viaje?

¿Quieres una medida de tiempo precisa?

Encogió los hombros, levantó una ceja y contempló el trébol de autopistas.

Hasta que se apaguen las estrellas"

El cementerio perfecto, de Federico Falco. Víctor Bagiardelli llega a un pueblo, Colonia Isabeta, para hacer un cementerio por encargo del intendente (alcalde). Este tiene un padre muy mayor que está a punto de morir y espera enterrarlo en él. El ingeniero es un verdadero artista, se preocupa por diseñar hasta el mínimo detalle; busca el lugar exacto, el trazado mejor, las flores y la arboleda más hermosas y todo encumbrado por un olmo que concentrará la vista del cementerio culminando su obra.