tener en cuenta, además, el sufrimiento que provocarán en las personas que le aprecian. En este sentido no soy tan extremista como Werther, ni pienso que las penas del corazón justifiquen el suicidio, por muy mal que esa persona se sienta. He de decir que en esto estoy de acuerdo con Albert y pienso que estas personas demuestran cobardía, al elegir la alternativa más rápida, y puede que la más fácil, para solucionar sus problemas. Aunque, valga la contradicción, yo personalmente no tendría el valor de hacerlo, ni creo que lo hiciera aunque algo me empujara a ello.
Tania Sánchez Toro, 2º Bach Semipresencial
El último capítulo
Es paradójico que la mayoría de los simples mortales traten de escapar de la idea de la muerte, como si por el simple hecho de mencionarla apareciese la parca con su guadaña y te
señalase como si fueras el siguiente en su lista. Es curioso que para huir del sentimiento de miedo a la muerte, le otorgamos a esta cualidades humanas, o incluso sanadoras. Es aterrador no saber qué te espera tras ella, pero más aterrador es aún, pasarse una vida entera pensando
en ello y probablemente al joven Werther se le hiciera no una vida si no una eternidad el tiempo que pasó debatiendo si vivir o morir.
Lo más atractivo de esta novela es desgranar los sentimientos más íntimos de Werther, la naturaleza de sus sufrimientos y particularmente el o
los motivos de su suicidio porque en cierta forma cuando Werther se suicida sientes como si
muriese algo pequeño dentro de ti.