LETRINA LETRINA # 9 Septiembre - octubre 2013 | Page 30
Atalaya
Antes de que te vayas
quisiera decirte:
traigo rebosantes de lumbre
estos pirómanos dedos;
no sé cómo lo hiciste,
pero la combustión
logró su efecto,
apenas despierto la mirada
voy en busca de temerarias hojas,
con un afán estridente
de incendiarme por dentro;
préstame tus inflamables oídos,
a fuego el llanto
a fuego la paz
a fuego el amor
a fuego el trabajo
a fuego el alimento, /
no hay sexto bueno,
Roma se quemó en un día,
y tú, no saldrás de aquí
sin abrasarte a la vehemencia forestal
en que me entrego.
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Estoy demonio,
caído en la belleza luz
de las almas irreverentes,
absorto en el túnel espiral
de la tinta que evapora los ojos.
¿Cuál es tu penumbra
debajo del sol
hermosa sombra? /
Recobro el aliento
y declaro abiertamente
a qué he venido: