LETRINA LETRINA #7 Mayo -junio 2013 | Page 8

ta, yo asumo total responsabilidad de haber interpretado más como una afirmación que como una pregunta. Apagamos la laptop y recogimos el equipo de sonido. Tras despedirnos de los amigos de Marco, nos dispusimos a agradecer a la encargada por el espacio y tiempo y… de sorpresa nos llegó uno de los meseros con un mezcal de cortesía para cada quien, con todo y su limón, sal y hasta naranja. Confundidos bebimos el mezcal con prudencia pero también con un poco de prisa, pues eran ya las 9:45 y aún podíamos abordar el transporte público hacia nuestros hogares. Tras terminar el mezcal, fuimos con la encargada a dar las gracias y retirarnos y ella se disculpó por la falta del cañón. Nos retiramos del lugar yo, Lupita y Marco, pero antes de salir el mesero nos alcanzó para cobrarnos los 15 pesos del pulque que había pedido y sin percatarme, había llevado a la mesa y que Marco se había bebido, razón por la cual él mismo se ofreció a pagarlo. Con un sabor a agridulce, sin embargo, sintiéndonos un poco más experimentados en este campo de la promoción cultural, salimos a la fresca noche de ese sábado al clamor de los jóvenes que rondaban por las calles, dispuestos a disfrutar de la fiesta, faltaban diez minutos para las 10 de la noche. Lo importante fue que la gente disfrutó la lectura. Moraleja de la historia: Siempre trata de llevar tú el proyector a las presentaciones. 7