LETRINA LETRINA #11 Enero - febrero 2014 | Page 30

las prendas y tenían el nombre de su inventor, por ejemplo: Galón de muir, galón de soubise, nudo húngaro. Podemos concluir que en primer lugar el rastreo del origen del carnaval como fiesta es posible mediante un acercamiento antropo-literario, ya que nos ofrece un panorama más amplio para poder comprender su significación y simbolismo; al mismo tiempo, nos acerca a documentos invaluables que pueden explicar sus orígenes. En segundo lugar, el Romanticismo arroja pautas para ver al bandido como un personaje nuevo, frente a los héroes racionales de las novelas del Clasicismo; el surgimiento de este personaje se basa en los postulados de Rousseau, es decir, se rige por una dinámica revolucionaria, llena de libertad, anarquista y amante de la naturaleza. La estructura de la nueva novela no sólo está sujeta al gusto de la época, sino que se ven condicionadas por aspectos sociales, en este caso, la guerra entre los conservadores y los liberales. La leyenda de Agustín Lorenzo, El Zarco de Altamirano y Los bandidos de Río Frío de Payno son producto de los factores conflictivos de la sociedad política mexicana recién independizada. Y en tercer lugar, es de vital importancia que el análisis lingüístico del léxico, sobre todo el textil, no debe dejar de lado los aspectos sociales con los cuales está involucrado y no debe conformarse sólo con el relato oral, ya que perdería relevancia y trascendencia y no podría mirarse la evolución de los vocablos y palabras ni los fenómenos lingüísticos que hay. 30