Ella fue capaz de mirar, de de toda la vida, va a simplificarse hasta el con + templar la realidad y a las personas y de“ templarlas”, de sacar lo positivo de ellas, de perdonar, de acoger, de comenzar de nuevo, de dar oportunidades, de pensar en lo mejor del otro: esto lo hizo posible porque con + templaba a Dios en cada persona y en cada realidad. Contempló el corazón roto de Cristo donde se
extremo. Va a ser lo más sencillo: Dar gracias. " Agradecer es lo que nos queda ", dice en una de sus últimas cartas, buena conclusión para una historia que es desde el principio reconocimiento y bendición de la misericordia de Dios. Estas frases que nos invitan a confiar en Dios y a“ navegar” por el mundo comprometidas son suyas: encuentra cada persona. Y no se quedó de brazos cruzados … actuó intentando darle a cada persona que se cruzaba en su camino la dignidad de ser humano e Hijo de Dios. Con su manera de amar, de reconciliar, de animar, de ser humilde, de no darse importancia, de dar todo lo que tenía … reparó los corazones de los que se acercaban a ella.
Su hermana Pilar, vive también su pasión por Jesús en un intento continuo de amar y responder a ese amor con su vida. En los años finales, en la oscuridad de la marginación, su respuesta al amor de Dios, a ese amor que la ha perseguido a lo largo