Leemos el camino segundo A Los chicos leemos El camino versión 2 B con introd | Page 109

sólo cesaba 398 de meter ruido al respirar en el verano, durante la quincena más seca. En la última carta, el tío Aurelio decía que enviaba para el pequeño un Gran Duque que había atrapado vivo en un olivar 399 . Al leer la carta, Daniel, el Mochuelo, sintió un estremecimiento 400 . Se figuró que su tío le enviaba, facturado, una especie de don Antonino, el marqués, con el pecho cubierto de insignias, medallas y condecoraciones. Él no sabía que los grandes duques anduvieran sueltos por los olivares y, mucho menos, que los muleros pudieran atraparlos impunemente como quien atrapa una liebre. Su padre se rió de él cuando le expuso sus temores. Daniel, el Mochuelo, se alegró íntimamente de haber hecho reír a su padre, que en los últimos años andaba siempre con cara de vinagre y no se reía ni cuando los húngaros representaban comedias y hacían títeres en la plaza. Al acabar de reírse, su padre le aclaró: —El Gran Duque es un búho gigante. Es un cebo muy bueno para matar milanos. Cuando llegue te llevaré conmigo de caza al Pico Rando. Era la primera vez que su padre le prometía llevarle de caza con él. A pesar de que a su padre no se le ocultaba su avidez cinegética 401 . Todas las temporadas, al abrirse la veda 402 , el quesero cogía el mixto en el pueblo, el primer día, y se marchaba hasta Castilla. Regresaba dos días después con alguna liebre y un buen racimo de perdices que, ineluctablemente 403 , colgaba de la ventanilla de su compartimiento. A las codornices no las tiraba, pues decía que no valían el cartucho y que a los pájaros o se les mata con el tirachinas o se les deja vivir. Él les dejaba vivir. Daniel, el Mochuelo, los mataba con el tirachinas. Cuando su padre regresaba de sus cacerías, en los albores 404 del otoño, Daniel, el Mochuelo, salía a recibirle a la estación. Cuco, el factor 405 , le anunciaba si el tren venía 398 399 400 401 Dicho de una cosa : Interrumpirse o acabarse . Sitio plantado de olivos. Sentir una repentina sacudida nerviosa o sobresalto en el ánimo . Arte de la caza . 402 Prohibir por ley , estatuto o mandato . 403 Dicho de una cosa : Contra la cual no puede lucharse . 404 Luz del alba 405 109