Leadership Magazine
N.2 Abril 2018
¿El comportamie
es genético?
Autor: Dra. Benita Méndez
En la medida en que se ha ido avanzando en los estudios sobre ADN
el tema de la genética (estudio de cómo los rasgos se transmiten de
una generación a la siguiente), se ha convertido en algo apasionante a
nivel científico e intelectual, creándose una competencia cuyo fin es ver
quien demuestra el 100% de veracidad en la relación existente entre la
genética y el comportamiento.
Ciertamente, el comportamiento es difícil de definir, aunque existe el
concepto teórico que cita “el comportamiento es la manera en la cual se
porta o actúa un individuo en la vida”. La realidad, es que no se pueden
hacer las mismas consideraciones para todos los individuos, porque sus
niveles de comportamiento, aunque se interpreten parecidos, son muy
diferentes. Por ejemplo: Cualquier persona podría pensar que reír es
una manifestación aprendida al observarla de otras personas. ¡Pero no
es así! Varios estudios han demostrado que estos movimientos son inhe-
rentes al cuerpo y están estrechamente relacionados con las emociones
y la personalidad. También se ha comprobado que su reconocimiento
también lo es y sólo tenemos que observar en un grupo de personas
que estén riendo a la vez; todos los elementos visibles y audibles como
el tono, la gestualidad, la frecuencia del sonido y notaremos que todos
son completamente diferentes.
Relacionar y comprobar que la genética y el comportamiento están
intrínsecamente unidos no ha sido sencillo. Estudiosos del comportamiento
tratan de desentrañar los secretos que guardamos en nuestro interior y
algunos ven con escepticismo esa posibilidad, manteniendo firme su ver-
tiente de que “somos lo que somos porque lo aprendemos” sin embargo
numerosos estudios e investigaciones siguen rompiendo esta teoría y
demostrando que los factores genéticos tienen una gran incidencia en el
comportamiento.
Algunos ejemplos son el estudio científico realizado por la Universidad
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