Se abarcaron los temas desde su primera pintura en el surrealismo y las que fueron consideradas más importantes en su época de esplendor. No se menciona la biografía del autor porque nos basamos más en los datos más importantes como la iconografía de cada uno de las pinturas
En la época surrealista se encontraron varios grandes pintores, fueron originales, en medida que no copiaron ni fueron copiados por otros. Pero la originalidad de Magritte fue distintiva, de otro tipo sobre todo en la relación con el surrealismo.
Lo suyo era pintar en frío, pulido y meticuloso, pero sin pálpitos en el pincel, sin sorpresas de toques, de gestos, de embriagadores incidentes de trayecto, él se sitúa en el corazón de la pintura, es decir, en la centralidad dialéctica de la mirada, del ver y, en síntesis, de la visión. La pintura de Magritte es conceptual y ajena a los valores típicos de la tradición pictórica como el color, la textura y el contraste entre la luz y la sombra.