Dos humanos son quienes protagonizan este increíble bello lienzo. Sus características son muy peculiares que sus identidades están ocultas tras dos velos húmedos. Se distinguen muy bien a un hombre y a una mujer por la manera en la que están vestidas y por la manera en que se están besando. El fondo de esta imagen no es muy concreta así que es un poco difícil concretarlo
Rene Maggritte logra como siempre captar la atención de espectador por la manera en la que representa a la pareja, cubriendo los rostros de los protagonistas y por los colores duros del lienzo.
El lugar donde se desarrolla la acción remite a una habitación con un fondo opaco, murallas rojas y cielo blanco. El rojo suele relacionarse con intensos sentimientos, como la ira, el deseo, y la pasión: el azul significas la calma y a la vida encerrada dentro de un agua, y la muerte se le conoce por el color negro. Las tonalidades que usa Maggritte pasan de la claridad a lo oscuro en un juego de la luz que profundiza la composición de esta.
El escenario de la habitación pasa un segundo plano, ante los misteriosos amantes, en los cuales se centra en los personajes principales, en este caso los amantes. Todos los elementos que caracterizan por el poder que tienen de engañar al espectador, pero un objeto en particular de esta obra seria el pañuelo que no dejan el contacto ente ellos. La selección del blanco para los paños no es selectiva, ya que trata de lograr llamar la atención de espectador sobre el beso de los amantes. A pesar de que los rostros de la pintura esta cubiertos y no se ven sus rasgos físicos sus paños tienen una apariencia de humedad, se pega a la piel y permiten apreciar los rasgos físicos de la cara, la nariz, el contorno de los ojos la barbilla y la boca. Maggritte juega con los opuestos ,a pesar de que no puede haber contacto físico, la pareja se besa y parece hacerlo con pasión, pues un beso es un claro gesto amoroso y románico la sensación que puede transmitir el espectador es trágica y melancólica
Maggritte considera el paño de genero evita la consunción de la intimidad entre los amantes. Así como el beso que debería ser un acto sentimental lleno de pasión y de sentimientos, se trasforma en un hecho marcado por una impotencia frustrante. El hombre, vestido de manera formal con un traje negro y una camisa blanca, se abalanza sobre la mujer. De ella se puede imaginar su perfil, el cual se asombra a través de la silueta que siguiere el paño blanco que cubre su cara El velo también puede significarse el misterio que constituye a la persona amada..