CREACIÓN LITERARIA
la Tiza
25
Entre ruinas, lodo y barro,
yace un pueblo desesperado,
se ha sentido abandonado
y solo ayuda el que es humano.
La desgracia y el horror
pasea por las calles, pero
la fuerza del amor,
ha venido a ayudarles.
Y no nos dejemos engañar,
pues tan pulcros y refinados son
que para las cosas del labrar
nada preparado están.
Y aquí expongo mi dolor,
con rabia, fuerza y amor,
para dar todo mi apoyo y fuerza
a toda esa gente de buen corazón.
Mas no dejéis que os engañen,
que la corbata limpia y planchada
no siempre cumple la función
de ayudar y solucionar
cuando están sentados en un sillón.
Sentimiento de un forastera
Shhh, Shhh...Calla...
Calla y escucha...
Ya tocan...
Ya salen...
Qué cosa tiene mi cofradía,
qué cosa más grande,
cuando mis costaleros se arrodillan,
para sacarlos a la calle.
Y ese baile tan sentío,
con ese corazón tan grande,
para pasear a mis Señor del huerto,
acompaño de su mare.
Qué pena tan grande,
la que le llora su madre,
por que acompaña a su hijo,
a que lo apeen lo malajes.
Esa madre incansable,
mi señora de la Victoria,
jamás podremos compensar,
el sufrimiento en esta historia.
Y no pienses que eres libre,
que seguimos con la deuda,
de los cristianos de buena cepa,
¡por salvarnos en la tierra!
Sin más yo te acompaño,
a subirlos por la cuesta,
pues la mananta no es de nadie,
¡que es de quien la presta!
¡Viva mi Señor del huerto!
¡Y viva su mare!
Mi señora de la Victoria
que con su manto nos ampare.
Y con mi luto yo prometo
acompañarte el miércoles santo tarde,
pues eres mi Señor del huerto,
y ella... ¡ella es mi madre!
Sandra Navarrete / 1º Bach
Valencia de color marrón