Lascivia No 63 Enero 2020 Lascivia 63 Enero 2020 | Page 250
—¿Por qué te has ido tan rápido antes?
—Por nada —contestó después de un incómodo silencio.
Diego siguió avanzando ante la pasividad de ella, hasta dejarla contra
el muro de la piscina y presionar su bulto contra una de sus piernas des-
nudas debajo del agua. Marina fue incapaz de reaccionar, abochornada
y algo asustada.
—No pasa nada. ¿Te acuerdas de niños, que nos desnudábamos? —in-
sistió él retomando la conversación de la mañana.
La hermana intentó moverse con precaución, pero solo consiguió es-
tar aún más prisionera y que la sonada erección de su hermano se cla-
vara ahora en su entrepierna, sintiéndola sobre la parte de abajo de su
bikini.
—Nos desnudábamos y nos tocábamos, a ti te encantaba ver como cre-
cía mi polla, ¿te acuerdas?
Marina sintió náuseas.
—Solo fue una vez y éramos unos niños, joder, ¡Diego!
—Bueno, no tan niños. Tú ya tenías tetitas y a mí se me puso dura, aun-
que no tan rápido como ahora —dijo moviendo ligeramente las caderas
para que la hermana pudiera notar su miembro contra su sexo—. ¿La
notas?
—Diego, para. Te lo estoy diciendo en serio —advirtió ella.
—No pasa nada, es algo natural.
Le abrió las piernas consiguiendo que flotara, sujetándole los muslos
con las manos por debajo del agua y ensartándola con su bayoneta con-
tra la pared. Comenzó a besarle el hombro, pequeños y rítmicos besos
que fueron avanzando hacia el cuello mientras decía: