Lascivia No 63 Enero 2020 Lascivia 63 Enero 2020 | Page 244

Ella alzó la vista sorprendida, puso los ojos en blanco, y siguió escudri- ñando entre los pares de sandalias. —¿Qué pasa? Si lo que te he dicho es bueno. —Eres un rarito, Diego. Siguió la infructuosa búsqueda sin darse cuenta de que el hermano se levantaba, acercándose a ella lentamente hasta poner la mano sobre sus nalgas, acariciándolas sin pudor. —Seguro que a Julio también le gusta tu culito —dijo mencionando al que creía que era su novio. Marina se incorporó de un salto, alejándole la mano de un manotazo e increpándole: —¿Qué haces? —Joder, que no pasa nada eh, soy tu hermano. ¿Te acuerdas cuando nos desnudábamos uno frente al otro? —¿Tú estás gilipollas o qué te pasa? —Vale, vale, pero si solo quería tocarlo un momento —insistió él vol- viendo a poner la mano sobre la nalga. —¡¡Mamá!! —gritó ella como un automático sistema de defensa. Para cuando Lola hizo acto de presencia, el hermano volvía a estar sentado en la cama, cabizbajo. —¿Qué pasa? —El salidito de tu hijo, que ahora le da por tocarme el culo. Tendremos que buscarle novia o algo.