Lascivia No 63 Enero 2020 Lascivia 63 Enero 2020 | Page 236

Dejó el bolso en la silla y abrió la nevera dispuesta a servirse una copa de vino, intentando normalizar una situación extrañamente enrarecida. —¿Y qué has hecho tú? —Nada. —¿Y eso? Hubo un incómodo silencio. Diego observó de arriba abajo a la madre y su enfado fue in crescendo, casi podía sentir como su sangre hervía. Llevaba puesto un top gris y una falda demasiada corta a su parecer que dejaba seguir sus piernas hasta unas botas estilo country marrones. —¿Y tú, mamá? Con tu novio, ¿no? La madre dio un trago a su copa estudiando a su hijo e intentando des- cubrir la razón de tanta hostilidad. —Sí, estaba con Óscar. Hemos ido a cenar al sitio nuevo de al lado de su casa. —A cenar, ¿no? —repitió Diego. —Sí Diego, sí, a cenar. —Y luego a follar un poco y para casa, ¿verdad? Por eso te has vestido como una puta. La afirmación cayó como un jarro de agua fría sobre la madre, que in- cluso dejó la copa sobre la encimera antes de responder: —¿A ti qué te pasa, niñato? ¿Quién te crees que eres para hablarme así? Si estás amargado no lo pagues con los demás, ¿vale? No gritó, su tono era contenido pero contundente.