LaCharca Revista Cultural PRIMAVERA 2016. Número 10. | Page 39

ddy Wilson en una primera actuación interracial. Las Big Bands de músicos negros tenían muchas dificultades a la hora de viajar para hacer sus giras por el país, incluso la orquesta de Duke Ellington cuando ya era muy famosa, ya que muchos establecimientos se negaban a alojarles o servirles comida. Se daba la paradoja de que en muchos locales famosos como el Cotton Club donde se aplaudía el talento de los mejores músicos y bailarines negros, el público era exclusivamente blanco. Otros locales, como el teatro Apollo, que sigue en pie, tenían una entrada separada para negros. La excepción la constituía el Savoy, que se inauguró en 1926 y fue, además del mayor y más espectacular salón de baile de Harlem, con capacidad para miles de personas (the ’world’s finest ballroom’), el primer local integrado de Harlem, donde podían bailar juntos blancos y negros. En medio de los años de Depresión, en un entorno hostil, los músicos y bailarines afroamericanos crearon una música y una danza vital y optimista. Stompin’ at the Savoy El Lindy Hop creció sobre todo a ritmo de Chick Webb, que lideraba la orquesta residente del Savoy y disputaba numerosas batallas con las bandas invitadas. Grabó ‘Stompin’ at the Savoy’ en 1934 y lanzó la carrera de una muy joven Ella Fitzgerald (Ella se quedó al frente de la orquesta tras su muerte en 1939). No hay que olvidar que las Big Bands tocaban sobre todo para los bailarines, y el éxito de una Big Band se decidía en la pista de baile. 39