LaCharca Revista Cultural PRIMAVERA 2016. Número 10. | Page 25
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esde el siglo III d. C. la epigrafía funeraria romana se
fue nutriendo de expresiones, vocablos y símbolos de
la fe cristiana. De esta manera, los epitafios se convirtieron no sólo en un
medio para la pervivencia de la memoria de los individuos o promoción social, sino también en un efectivo medio
de transmisión y difusión de su credo
y rito cristianos, de evangelización.
El cristiano publicitado en el epitafio
exhibía una ostentación social y testimoniaba el hecho de haber resucitado,
irradiando que esto mismo ocurrirá
a todos aquellos que abrazasen la fe
cristiana: su salvación eterna. El epitafio se convierte en un medio para preservar la memoria del difunto, modelo
a seguir por parte de la comunidad, y
para la transmisión de sentimientos y
creencias.
Texto e iconografía son las vías de
comunicación que se conjugan en las
inscripciones funerarias cristianas. Los
símbolos complementan los epitafios
con unos motivos entendibles y reconocibles por la comunidad. Unos
signos que traspasan el marco de lo
funerario e impregnan la vida. Entre
los elementos iconográficos más característicos del cr \