LaCharca Revista Cultural PRIMAVERA 2016. Número 10. | Page 22

claustrofóbico y repulsivo diario visual, sino que construyó un durísimo álbum de familia que contrastaba con la idea algo naïf aunque dignificada de la familia de clase obrera que se promovió durante el gobierno de Margaret Thatcher, estereotipada en series televisivas como la popular EastEnders o Shameless. La capacidad de subversión inherente a las imágenes de Billingham deviene reforzada por la falta de teatralidad, artificio o técnica, que hace que nos situemos ante unas imágenes puramente autobiográficas, sin ningún tipo de mensaje social o político. Las perturbadoras imágenes de Billingham están lejos de forzar su propia realidad para que coincida con el prototipo de álbum familiar, normalmente basado en hacer que la familia se ajuste a la imagen a través de poses elaboradas y sonrisas forzadas, en lugar de abrir la imagen a la pluralidad imperfecta de la realidad familiar; y es que, sin familia no hay conflicto y sin conflicto tal vez no haya arte. Existe asimismo en el ál- 22 Ray’s laugh VIII. Richard Billigham. bum de familia “una evidente intención narrativa, una voluntad de expresión, una búsqueda estética, y, por supuesto, implica una reflexión biográfica y una voluntad catártica”. Esta necesidad de elaborar la realidad familiar persistirá en obras como Fishtank (1998), PlayStation (1999), Liz Smoking (2000), Black Country (1997/2003), en la que relata el cambio experimentado en la ciudad en la que creció en el intervalo de seis años; o una de sus series más recientes, Zoo, basada en una serie de vídeos y fotografías que reflejan los efectos psicológicos que la cautividad produce en los animales manteniendo así la esencia de melancolía, tristeza y desarraigo características de su corpus artístico que a través de la recreación de ambientes y estados opresores, solitarios, angustiosos y deprimentes parece querer exorcizar sus propios miedos.