LaCharca Revista Cultural PRIMAVERA 2016. Número 10. | Page 16
frecuencia. También entra en juego
el hecho de que me atraigan siempre
imágenes que tengan un toque grotesco o siniestro.
En Doppelgänger represento a escritores que hayan tratado la temática
del doble como Poe, Stevenson, etc.,
en tonos grises y solo en dos casos
empleo un fondo dorado: en los retratos de Hoffmann y Mary Shelley
porque ambas imágenes parten de un
cuadro y no de una fotografía como en
el resto de la serie.
En tu última serie confrontas
erotismo y violencia recurriendo
a la mitología clásica y a imágenes explicitas de genitales. ¿Qué
papel juega la sexualidad en tu
arte?
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Ninguno en particular, es un tema que
tiene tanta importancia como cualquier otro y que en mi caso se justifica
porque me invitaron a participar en
un proyecto expositivo concreto centrado en el erotismo en el arte y que
dio lugar a la exposición colectiva Eros
c’est la vie.
Por aquel entonces yo estaba trabajando sobre la mitología, de modo que
introduje el tema erótico. En concreto, la serie surgió viendo esculturas
clásicas; me pareció interesante trabajar a partir de piezas escultóricas e
intentar devolverles su tridimensionalidad a través de la pintura usando la
anamorfosis.
A partir de un cierto punto dejo de
usar la esculturas y empiezo a reinterpretar escenas usando modelos al darme cuenta de algo que en realidad es
muy obvio, y es que la representación
del éxtasis masculino prácticamente
no se ha dado en la historia del arte al
contrario que el femenino, en el que
estaban mucho más interesados los
compradores y artistas.
Tu expediente académico es brillante y tu trayectoria profesional
más que reseñable, ¿Cómo ves
tu presente y tu futuro? ¿Puedes
o podrás vivir de tu arte?
Es una lotería, pero hay que comprar
papeletas, porque nada va a llegar si te
quedas esperado tu momento.
Mi presente es el de una jornada de
trabajo de unas ocho horas diarias entre el estudio y las clases de pintura
que imparto. Intento estar al tanto de
lo que ocurre a mi alrededor y siempre estoy abierta a la posibilidad de
salir fuera a través de programas de
residencias.
Lo que tengo claro es que no voy a dejar de hacer lo que hago porque no me
dé lo suficiente para vivir, a veces lo he
conseguido y a veces no, pero hace un
tiempo que renuncié a actividades que
me alejen de la creación. Creo que es
mi deber seguir haciendo lo que mejor sé hacer, y exigirme lo máximo que
pueda ofrecer.
No contemplo la idea del largo plazo,
no me lo planteo, porque dedicarte a
esto conlleva muchas fluctuaciones y
llevar una vida un poco nómada.
Para acabar, cuéntanos cuáles
son tus próximos planes.
Tengo varias exposiciones colectivas
por delante: en enero en Granada en
un proyecto comisariado por Pablo