La Valla. 100 artistas en la frontera sur. Octubre 2014 | Page 107
Blanca Serrano
Un, dos, tres, sin mover las manos ni los pies
Carlos Álvarez
Sin comentario
Ficha técnica:
fotografía sobre carton pluma
33 x 33 cm
2014
Desde que una parte de la Historia Natural comenzó a convertirse en Historia
de la Humanidad (según H.G. Wells en su “Breve Historia del Mundo” alguna
vez fuimos saltamontes), el ser llamado humano fue adquiriendo la curiosa
y criminal costumbre de aprovecharse en cuanto se sintió con fuerzas para
ello del esfuerzo de los demás. El mundo al que llaman civilizado debería
llamarse militarizado, pues toda acción colectiva se realiza en función de la
probable guerra total. Nada nuevo está sucediendo en Melilla, ni en Palestina
ni en ningún otro lugar del planeta Tierra, pues ocurre y ha ocurrido todos los
días desde siempre. Cuando del Neolítico se pasó a la Edad de los Metales,
pronto el extraño ser cuyo nivel mental lo hacía más fuerte forjó cadenas
para aprisionar a sus congéneres menos afortunados. Recuerdo, cuando yo
era niño, que al descubrirse cómo desintegrar el átomo, el periódico que se
leía en mi casa, -el “Ya”- daba la noticia como complemento de su primera
y catastrófica consecuencia: la destrucción de Hiroshima el 6 de agosto de
1945. Nada nuevo está sucediendo cerca del Gurugú, ni en Gaza ni en Guantánamo: tortura, conversión de hombres y mujeres que podrían ser felices en
“prisioneros de la desolación” que unos momentos antes han podido gritar,
con muy errónea visión de su futuro, ¡boza, boza!
Pero...
también han existido si V