Introducción a la Ingeniería Audiovisual
Durante el diseño deben establecerse con precisión los márgenes de funcionamiento de
cada pieza que compone el producto, con el fin de asegurar que posibles pequeñas variaciones
en estas, que siempre están presentes, no produzcan fallos de funcionamiento del producto
completo. Además, también en la fase de diseño, se deben establecer los procedimientos de
análisis de dichos márgenes de funcionamiento durante el proceso de fabricación. Estos análisis
realizados durante el proceso de fabricación pretenden detectar, la existencia de piezas
defectuosas, con medidas fuera de los margenes establecidos, con el fin de retirarlas lo antes que
sea posible.
Hay que considerar que la existencia de piezas con defecto tiene muchos inconvenientes:
claramente, la fabricación de piezas defectuosas es una pérdida de dinero y tiempo; debe
detectarse a tiempo, el que una máquina esté produciendo piezas defectuosas, generalmente esto
puede resolverse en un corto plazo ajustando la máquina que las produce, volviendo de nuevo
a la normalidad y minimizando la cantidad de piezas mal elaboradas; Si las piezas defectuosas
llegan a la fase de montaje, probablemente el producto acabado no funcione, y haya que repararlo
para poder venderlo, con la consiguiente pérdida de dinero por el trabajo perdido. También es
posible que el producto montado funcione en un primer momento, pero se le estropee al cliente
pocos días después de su adquisición, lo que supone una pérdida de prestigio de la empresa, y
un descenso en las ventas a medio o largo plazo.
En la definición de ingeniería tampoco se hace alusión a otra característica fundamental
en el ambiente competitivo en que se desarrolla el trabajo del ingeniero. Esta característica, la
hemos nombrado anteriormente y es la optimización económica y social de la actividad. Además
de resolver los problemas de la forma técnicamente mejor, el ingeniero debe contemplar los
aspectos económicos y sociales que conllevan sus decisiones.
Como ejemplo, dos televisores con las mismas prestaciones y que funcionan exactamente
igual, pero que el coste de uno es la mitad del otro, demuestran que, en alguna de las fases de los
procesos que han llevado desde su diseño a su fabricación y venta en el mercado, no se han
tenido en cuenta criterios de optimización económica. Estos criterios de optimización económica
son de una importancia vital en un mercado como el actual guiado por la competitividad.
Normalmente, el ingeniero, suele tener muy en cuenta los factores técnicos y económicos
a la hora de tomar sus decisiones o resolver un problema, pero con frecuencia olvida o desprecia
los factores sociales. Generalmente, se hacen estudios técnicos y análisis en detalle de los costes
de producción y explotación, pero apenas se dedican esfuerzos a estudiar la incidencia social del
nuevo producto o sistema.
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