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La Mariología de la Madre Ágreda
tiempo en que se ejecutaron estos admirables sacramentos y encarnó el Verbo en el tálamo virginal de María, fue conveniente que se renovase con ellos esta batalla con Cristo y María en sus personas y por sí mismos triunfasen de los demonios, como el mismo Señor les había amenazado, así en el cielo como después en el paraíso, que pondría enemistades entre la mujer y la serpiente y entre la semilla de la mujer para que ella le quebrase la cabeza. Todo esto se cumplió a la letra en Cristo y María » [ MCD III, 506-507 ].
CONCLUSIONES
1. Después de muchos siglos de controversias y censuras, defensas y ataques a la MCD, se ha llegado a un final en el s. XXI, en el que se declara a tal obra libre de errores teológicos.
2. Los problemas que se creen hoy pendientes en torno a la MCD quedarían en dos capítulos: en la cuestión bíblica y en la Mariología, esos dos polos aparecen en la MCD mediante la clave de que María hace de exégeta para Sor Ágreda.
3. Entre las muchas censuras que se han pronunciado por individuos y por colectividades, no se encuentra ninguna directamente en torno a un concreto fragmento o versículo de la Biblia, todo lo más que se registra es una generalización sobre que se opone a la Escritura, pero nunca se determina un concreto versículo que esté en oposición frontal con la ortodoxia doctrinal católica, ni con la exégesis tradicional.
4. Sí que hay ejercicio de exégesis en muchos párrafos, y con buena fortuna, solamente que no es conforme a un modelo de los reconocidos como sentidos tradicionales de la Escritura.
5. La exégesis bíblica que se hace en la MCD no es conforme al tipo tradicional teológico, sino más bien una exégesis interna, desde su ámbito