LA MARIOLOGÍA DE LA MADRE ÁGREDA ANTONIO MARIA ARTOLA, CP | Page 172

172
La Mariología de la Madre Ágreda
Dios y de la Virgen contra sus defensores, aun cuando los soberanos Pontífices más arriba mencionados y el Concilio de Trento dejen en libertad a cada uno el seguir cualquiera de las dos opiniones, muestran constantemente que el autor fue un religioso de la Orden de San Francisco ». El censor llega a decir que tales razones demuestran lo bastante que era un Religioso de la Orden de San Francisco, y que una persona dignísima de fe, y constituida en dignidad le había dicho un día que él había conocido al autor, y que dicha persona había sobrevivido hasta los 92 años de edad. Sor María de Ágreda habría copiado de su puño y letra toda la obra, y movida por los ruegos de su verdadero autor y por la virtud de la santa obediencia accedió a que la obra se publicase bajo su nombre, persuadida de que resultaría para mayor gloria de Dios y de la Virgen.
1.2. Aprobaciones y censuras a la MCD
Si alguna obra literaria ha estado en el centro de una controversia continua es ésta; dicha controversia comenzó el año que se publicó( 1670) y continúa todavía hoy. Es menester conocer los puntos de controversia para leer y analizar la obra no con prejuicios, pero sí siendo conscientes de la multitud de
191 problemas que en ella se han encontrado.
Prescindo hacer aquí una descripción-aunque fuera breve- de la historia de esas controversias, porque la hace en este mismo volumen, con suficiente amplitud, el P. Antonio M. Artola, CP.: Inquisición de Roma, Inquisición española, Censura de la Sorbona e intervención de otras
192
Universidades, Comisión de Clemente XII, etc.... Quiero advertir solamente que las censuras contra la MCD no contienen apenas reparos importantes sobre el uso que hace de la Biblia la Madre Ágreda en su obra, tan controvertida.
191
La bibliogra a sobre la controversia agredana se puede encontrar en: A. Mar nez Moñuz, María, mís ca ciudad de Dios. Una Mariología interac va, Burgos 2001, pp. 403-405.
192
Ver en este volumen pp. 24-33.